¡Diversidad! Cómo hacer que funcione

Qué es esto de la diversidad y porqué nos importa

De repente estamos hablando de diversidad como algo urgente, intenso, excéntrico. El termino aparece en el trabajo, entre amigos, en reuniones de padres, en las redes. ¿A que nos estamos refiriendo?

Desde Plus consultor@s proponemos abordar la diversidad de forma multidimensional. Al comprender nuestra propia singularidad, todo aquello que nos es propio e identifica. Desde esta mirada encontramos que todos somos diferentes. “Mujer + argentina + soltera + rubia + judía + heterosexual + gerente + bailarina + disléxica + practica”; “mexicano + blanco + budista + abuelo + empresario + musico + baby boomer” …

Contemplando desde este prisma no parece algo nuevo, entonces, ¿porque estamos hablando de diversidad?

Sucede que a nivel social estamos tomando consciencia de situaciones en las que muchas personas se quedaban afuera. El empezar a preguntarnos si estamos discriminando en nuestro hacer diario, implica que estamos creciendo como colectivo humano.

En general, tanto en las sociedades como en las empresas, las cosas se crean según lo que se considera que es para la mayoría. Entonces no se piensa ni se propician los espacios y las propuestas para aquellos grupos minoritarios o particulares.

La gran noticia que, conscientes o no, nos tiene a todos revolucionados, es que estamos vivenciando un nuevo mundo en el cual muchas minorías empiezan a ser mayoría. En el que gracias a los desarrollos tecnológicos el joven es el que sabe. En el que una discapacidad puede ser una super capacidad, o incluso generar mejores rendimientos ya sean deportivos o intelectuales.  Y así, la lista de fenómenos que modifican radicalmente nuestro devenir continúa.

Aunque la diversidad nos atraviesa como sociedad, cada organización tiene cuestiones propias que se fueron alojando muy profundo en los procesos, la cultura y terminaron naturalizándose, a pesar de que obstaculizan el fluir armónico interno y externo. A veces es la disparidad de género, otras la rivalidad entre áreas y/o sectores por minimización de ciertos servicios o conocimientos. Se trata de temas que no se cuestionan. No son decisiones adrede o pensadas estratégicamente, sino que hay mandatos, conceptos instaurados que no se polemizan. Es muy común escuchar “tal rubro es de varones”; “prefiero una mujer porque es más estética”; “contratemos al chico gay porque será detallista”; “es demasiado joven, no se va a comprometer”; “no se hace problema, allí es tudo bom tudo legal”. Definiciones asociadas a creencias arraigadas que esconden el entendimiento de que la elección sexual, familiar, nacionalidad o la edad se relacionan con determinadas competencias. En el extremo están los casos en los que se evita trabajar con mujeres en edades en que es más probable y frecuente la maternidad. La discapacidad es otro gran capitulo, la muy buena noticia es que cada vez hay más empresas con compromiso de facilitar la inclusión de personas con discapacidad.

El inconsciente colectivo ya sea social u organizacional sobre lo que está bien y lo que está mal, nos da sensación de seguridad, nos alivia sentir que tenemos determinadas “certezas”. El poder cuestionarlas, habilitando a lo nuevo, es una de las habilidades críticas en nuestros días. Esto implica trabajar en la madurez emocional, la autonomía, y el poder responsabilizarse. Lograr vivir y liderar desde esta conciencia cambia y abre el mundo propio y ajeno.

Diversidad y trabajo: cómo hacer que funcione

Focalizándonos en el mundo del trabajo, hablamos de mucho más que modalidades de inclusión de personas con discapacidad, diferente religión, generaciones, husos horarios o cultura. Simplemente con observar si consideramos las fortalezas o habilidades particulares de cada uno en las estrategias y organización de las tareas ya estamos entrando en el terreno de la diversidad.

Desde la consultoría sabemos que cuando una organización solicita un diagnóstico es porque ya dio un gran paso. Existe madurez y en general se parte de un trabajo previo que se fue realizando internamente. Sienten que es momento y están decididos a avanzar un escalón más.

Los aspectos a analizar se definen en conjunto con cada organización. La primera pregunta que nos hacemos es desde dónde vamos a mirar, para asegurarnos que la inclusión esté presente integralmente en los planes de acción que diseñemos juntos. La historia, cultura, visión y sus coherencias son el marco de todo análisis. La composición del colectivo, los planes de formación, los canales de comunicación, evaluación, espacios de trabajo, normas internas, estilo de liderazgo, son algunos de los múltiples puntos de partida posibles.

Evidentemente, las aristas por donde podemos empezar a pensar la diversidad son muchísimas. Si bien es relevante construir prácticas integrales y coherentes en todos los procesos, destacamos que las experiencias revelan que el desarrollo de culturas inclusivas se potencia mediante el liderazgo inclusivo. Cuando los lideres consideran las individualidades en su gestión y habilitan su expresión, los equipos tienen grandes posibilidades de lograr alto desempeño conjunto a la vez que cada integrante disfruta y crece a través del rol.

El rol de Recursos Humanos 

Con planes ambiciosos que atraviesen a toda la organización, pequeñas acciones concretas o simplemente con el ejemplo, el rol del equipo de Recursos Humanos como socio del negocio es relevante para que la diversidad funcione.

Algunas claves: La capacidad de gestionar la diversidad se desarrolla.  Para empezar, orientemos a los líderes en la posibilidad de utilizar y potenciar la paleta de competencias y/o inteligencias de las personas. Ej, a la hora de exponer una presentación, abordar una venta, preparar un informe. ¿Cuántas formas de llevarlo a cabo existen? ¿Cuál es la mejor según cada integrante del equipo?

La capacitación estandarizada no sirve.  Adecuemos las propuestas y herramientas de capacitación con opciones significativas para cada persona.  Y, sobre todo: formemos lideres que sepan hacerlo todos los días.

En el uso de los espacios y tiempos de trabajo, sean físicos o virtuales, también surgen cientos de alternativas inclusivas.

Si derribamos el estigma de que hay una sola forma de hacer bien las cosas. Si terminamos con la rigidez y la inseguridad que provoca lo desconocido, lo distinto, el impacto que generamos es exponencial.

En síntesis, Cómo unimos diversidad e inclusión

Generando culturas inclusivas. Abordando cuatro ejes: Auto conocimiento – Conocimiento del Sentido para el otro – Espacio en todas sus implicancias – Liderazgo inclusivo.

A nivel social, podemos ser protagonistas generando consciencia colectiva para trascender los prejuicios. Mediante el trabajo minucioso de enunciarlos y hacer conscientes a otros de lo que construimos con nuestro lenguaje. Prejuicios. Mandatos. Determinismos. Qué cimientos los sostienen. Una vez que están puestos sobre la mesa hay que ponerles un signo de pregunta y ver qué pasa si se posicionan distinto, si se da lugar a una nueva modalidad.

Nuevamente surgen los líderes como la pieza clave en esta evolución. Líderes que con fortaleza y valentía pongan signos de preguntas y vayan derivando mitos y limitantes. Líderes que se pregunten qué le resulta significativo al otro. En esta tarea, la creatividad es una herramienta que facilita, convoca e incluye.  Pensar algo nuevo, innovador puede ser un excelente disparador.

¡Hablemos!

Pico 4172 – Saavedra
Capital Federal – Argentina

+54 – 11 – 4541-1244

info@plusconsultores.com.ar